Desde Psicólogos Bilbao, expertos en psicología infantil y adolescente, recomendamos que las vacaciones de los hijos sean verdaderamente vacaciones.

21.07.2013

Desde Psicólogos Bilbao, expertos en psicología infantil y adolescente, recomendamos que las vacaciones de los hijos sean verdaderamente vacaciones.

Expertos en el trato con chicos sugirieron que en el parate de invierno los niños deben descansar y distenderse, sin obligaciones ni horarios que cumplir.

Se presenta para muchos padres como un reto a la inventiva, a combatir la recurrente declaración de “estoy aburrido”, pero también como un momento para descansar, aunque no haya viaje de por medio.

Psicopedagogos y profesionales de las ciencias de la educación coinciden en que lo principal para esta época es compartir tiempo en familia y dejar que los chicos también descansen de la rutina. Proponerles actividades pero no atosigarlos con obligaciones y horarios que cumplir.

En definitiva, es su momento para descansar y distenderse. Es un momento propicio para hacer tareas diferentes a las de la escuela, como las que no hayan tenido tiempo de hacer durante el año, no necesariamente vinculadas con la escuela. Es un tiempo para compartir más en familia, estar más con los padres, hermanos, visitar primos; es una oportunidad de enriquecer la convivencia y los vínculos, no tanto un momento para más actividades. Se trata de buscar actividades que vinculen a los chicos y chicas con sus capacidades e intereses, desde lo relacionado con lo deportivo, lo artístico u otras áreas.

Todos necesitamos un descanso de horarios y obligaciones. Lo ideal es no buscar actividades excesivas, porque inclusive muchos chicos ya tienen actividades extraescolares durante el año como deportes o inglés. Lo recomendable es buscar actividades en familia, que se puedan compartir, que los chicos se llenen de experiencias positivas.

Ya que están de vacaciones, lo bueno es que efectivamente sea así. Que se diviertan, que estén con los padres, que se junten con sus amigos, que salgan, que se levanten un poco más tarde si suelen levantarse temprano. Que se distiendan, que hagan otras actividades distintas a las que implica la rutina y cotidianeidad de la escolaridad.

también es importante que los padres no se sientan culpables si no alcanzan a cumplir las demandas de las vacaciones en su totalidad.

Las “tareas para la casa” que docentes encargan a los chicos también son un tema a tener en cuenta, al igual que si existe alguna dificultad de aprendizaje para resolver.
En estos casos las profesionales coincidieron en que es mejor no dejar las tareas para el último día. La idea es que, si hay que cumplir con tareas que dejó el docente o reforzar ciertas áreas por alguna dificultad, el chico debe entender que es importante hacerlo para avanzar en su proceso de aprendizaje.



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