La enfermedad tras la pérdida por Psicólogos Bilbao.

28.04.2010

Desde nuestro Gabinete de Psicólogos en Bilbao, sabemos que el perder a una persona amada causa estrés intenso, agotamiento físico y emocional importante, con grandes ramificaciones orgánicas y psíquicas.

Como psicólogas especialistas en duelo hemos podido observar que el duelo predispone a exacerbaciones de dolencias previas y coloca a las personas que están viviendo un duelo con mayor riesgo de complicaciones o aparición de otros problemas.

Al menos cinco factores intervienen para producir un mayor riesgo de enfermar como consecuencia de la muerte de una persona:

-Aumento súbito de catecolaminas –adrenalina y noradrenalina que son las hormonas del estrés agudo- y de cortisol como consecuencia de la reacción al estrés agudo. Se trata de un –trastorno hormonal- transitorio.

-Cambios en los hábitos de la salud del superviviente, abandonando sus rutinas previas.

-Dejadez para prestar atención a los signos precoces.

-Manejo inapropiado o descuido de las dolencias anteriores.

-Ausencia del cuidado que solía ser provisto al fallecido.


Desde Psicólogos en Bilbao podemos ver que hay un incremento en la frecuencia de complicaciones por enfermedades cardiovasculares y digestivas, mayor frecuencia de eventos infecciosos, accidentes, cirrosis, suicidios y trastornos psiquiátricos como ansiedad y depresión. También aumenta el consumo de alcohol, tabaco, drogas y medicación autoadministrada.

-Estos cambios son naturales y vitales. El reiterado desencadenamiento de la respuesta de estrés sin dar salida a la energía suplementaria así producida, y los subproductos de tal respuesta, son perjudiciales para la salud. Los seres humanos ya no precisan de esta activación para enfrentarse a las pérdidas, pues se han vuelto seres racionales, es decir, usan la razón para planear cómo se va a hacer frente a tantos problemas. La situación es un tanto paradójica, pues para recuperarse de la muerte no se precisa tanto de la actividad física, ni de la razón ni del pensamiento –de otra forma las personas más inteligentes se recuperarían antes que otra menos lista, cosa que no es así-, sino del corazón, es decir, del sentimiento. Y esto es algo para lo cual, ya no se está acostumbrado-.

Es importante la vigilancia médica de los supervivientes, especialmente con personas mayores de 60 años y de personas con enfermedades previas a la pérdida. De aquí la necesidad de acudir al médico con mayor frecuencia durante el primer y segundo año de la muerte.



MÁS EVENTOS »