Psicólogos Bilbao atiende en su gabiente a personas que están elaborando la muerte de un ser querido.

19.05.2014

Psicólogos Bilbao atiende en su gabiente a personas que están elaborando la muerte de un ser querido.

Cuando una persona fallece , las personas que siguen vivas tienen que asimilar la pérdida y la irreversibilidad de ésta. Al principio se tiene la sensación de que la muerte no es real.
Aceptar lo ocurrido implica asumir que volver a ver a esa persona es imposible. Hay gente que acaba de sufrir una pérdida y creen ver por la calle a una persona muy parecida a la
fallecida, o de repente se ponen a llamarles...y tienen que recordarse que está muerto.

Lo contrario a aceptar la pérdida es negarla. Esto al principio es normal, a la gente les cuesta asimilar que han perdido a un ser querido. Existen casos de negación extrema en los que por
ejemplo guardan el cuerpo del fallecido durante varios días en casa antes de notificar su muerte. Algunos casos más comunes y no tan extremos de negación se denominan “momificación”, y consiste en que las personas guardan las posesiones del fallecido en un estado “momificado”, preparadas, tal y como las dejó, por si regresa. Esta actitud, a corto plazo no es mala, forma parte del proceso de aceptación, el problema es cuando se mantiene en el tiempo.

Otra forma de negación, es la que hace referencia al significado de la pérdida, ésta se ve como menos importante y se justifica con frases del tipo “no era buena persona”. Otras personas se deshacen enseguida de las posesiones del fallecido, es lo contrario a la momificación, el objetivo que tienen es minimizar la pérdida.

El “olvido selectivo” es otra forma de negación, y consiste en que la persona que ha perdido a un ser querido, olvida todo lo relacionado con esa persona, o ciertos aspectos de ella.

El dolor hay que saber reconocerlo y experimentarlo para poder resolverlo, sino se manifestará mediante ciertos síntomas físicos o mediante una conducta anormal. La persona en duelo tiene que sufrir por la pérdida, si evita o suprime ese dolor prolongará el proceso.

Cada persona es diferente, en el tema de las emociones y el sufrimiento no todas las personas experimentan el dolor con la misma intensidad. Las personas que acaban de sufrir
la pérdida, no están preparadas para todo el dolor que tienen que experimentar y la inestabilidad de las emociones.

En momentos de duelo, las personas cercanas a la persona que está viviendo la pérdida, intentan que sufra lo menos posible. Para ello intentan entretenerle, evitar que hable de lo
sucedido...con eso pretenden ayudarle, pero lo que provocan es una negación de la necesidad de duelo. Esto trae como consecuencia no sentir, bloquear los sentimientos y negar el dolor.

Para ocultar o negar ese dolor algunas personas se centran en idealizar a la persona fallecida, evitar las cosas que le recuerden a él, consumir sustancias tóxicas...


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