Psicólogos Bilbao comparte interesantes consejos para dejar de lado la necesidad de tener la razón; actitud generadora de mucha ansiedad y malestar.

31.01.2017

Psicólogos Bilbao comparte interesantes consejos para dejar de lado la necesidad de tener la razón; actitud generadora de mucha ansiedad y malestar.

La mejor manera de quitarnos la necesidad de tener razón es dejar de reaccionar cuando los demás opinan otra cosa. Porque, cuanto más seas capaz de abrirte y de escuchar opiniones diferentes a la tuya, menos te perturbará que existan.

Esta toma de conciencia es fundamental para dejar de vivir necesitando tener la razón; además de lo siguiente:

1. Deja de ver la vida en términos de verdades absolutas. Todo es relativo. Todos tenemos opiniones y es lógico que no coincidan, porque no somos la misma persona. Yo puedo ver algo como “lo más lógico y normal” y que eso no lo sea para ti. O al revés, lo que tú ves normal no tiene que serlo para mí. Y no pasa nada. El mundo es perfecto, entre otras cosas, por esa variedad.

2. Reconoce y respeta la verdad del otro y recuerda que todos tenemos una parte de razón en lo que pensamos.

Dale libertad a cada uno para que sea como quiera ser y opine como quiera opinar. Lo mismo que tú no quieres que otro te diga como deberías opinar tú, no se lo digas tú a él.

Quiérele y acéptale sin exigirle, sin imponerle y sin esperar que tenga que pensar como tú. Incluso, aunque sus ideas sean tan extremas que no quieras aceptarlas, siempre podrás aceptar a la persona al saber que es mucho más que sus ideas.

Así que deja de reaccionar a los comportamientos y las ideas que son diferentes a las tuyas. Simplemente manifiesta tu opinión con tranquilidad y deja que el otro tenga la suya.

3. Utiliza las opiniones de los demás para crecer, en vez de para limitarte. Es decir, si alguien opina diferente y tú te atas a como lo ves tú, te estás limitando. En cambio, si honestamente te preguntas qué puede haber de válido en su manera de ver las cosas -aunque finalmente no encuentres nada- te das permiso para crecer y mejorar.

Haz todo lo posible por flexibilizar tus rigideces. O, dicho de otro modo, todo eso que piensas que es de una forma y que nadie podría convencerte de lo contrario.

Y cuando alguien no comparta tu opinión y eso te produzca malestar, para y obsérvate. ¿Qué me está pasando? ¿Qué es eso que me molesta tanto? Esto que me pasa, ¿me está diciendo algo de mí? ¿Realmente es tan importante? ¿Es algo de vida o muerte? Reconoce que tú también te puedes estar equivocando, relativiza y no te lo tomes todo tan en serio.

En definitiva, abre tu mente tanto como puedas, porque a más flexible sea ella, más feliz serás tú.

¿Quieres tener la razón o quieres ser feliz?

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