Conflictos de pareja

Terapia de pareja

Los problemas de pareja suponen una importante fuente de malestar en la vida de las personas, en algunas ocasiones la convivencia provoca conflictos que si no se "gestionan" de forma adecuada provocan crisis que pueden suponer una ruptura de la pareja.

Cualquier pareja que lleve un tiempo de convivencia sabe que los conflictos son inevitables en la relación, lo importante es aprender a solucionarlos de una manera equilibrada y respetuosa. Cuando la relación empieza a deteriorarse y las soluciones planteadas por la pareja no funcionan, es el momento de plantearse la posibilidad de que alguien ajeno y profesional pueda echar una mano ya que los problemas de pareja no resueltos y el deterioro de la comunicación en ella, hace que la relación vaya siendo cada día más insatisfactoria y dolorosa . En el momento en que surgen los desencuentros, la estabilidad mental y emocional empieza a tambalearse. Es muy fácil dejarse llevar por el enfado, el rencor, el despecho y los sentimientos de traición. Guiados por todos ellos, aún resulta más fácil echar la culpa de todo al otro, asumir un papel de víctima y poner distancias y barreras a la comunicación. Es importante plantearse solicitar ayuda profesional cuando uno de los miembros de la pareja se siente insatisfecho de la vida conyugal, cuando los problemas de pareja se repiten una y otra vez sin poder solucionarlos, cuando la comunicación se ha deteriorado y se emplean expresiones agresivas en las discusiones y cuando existen problemas en las relaciones sexuales.

La terapia de pareja consistirá en términos generales en impulsar la comunicación entre los dos, reforzar los aspectos positivos de la relación así como relativizar los negativos.

Separación matrimonial

El primer paso de la separación es el duelo, que suele ir acompañado de sufrimiento, dolor y confusión; aparece asimismo un sentimiento de frustración, vacío, baja autoestima. Algunas personas intentan evitar vivir el duelo por evitar sentimientos dolorosos; pero esta no es la mejor solución ya que el dolor del alma después de una separación no deja de ser una herida que se debe cuidar y ayudar a cicatrizar; de lo contrario volveremos a repetir todos aquellas actitudes erróneas en futuras relaciones y el fracaso está nuevamente garantizado. En la medida que va pasando el tiempo esta situación se va normalizando, nos vamos acostumbrando a ella y todos los sentimientos anteriores van difuminándose; a su vez vamos adquiriendo recursos personales que nos permiten ir entendiendo la situación progresivamente y en consecuencia asimilar la ruptura. Es en este punto donde comienza el cambio, una nueva etapa en nuestra vida.

Las rupturas, duelos y separaciones son las responsables de hacernos más fuertes psicológicamente, de darnos lecciones de vida y de abrirnos nuevos horizontes. Si el proceso de separación se vivido correctamente se habrá conseguido un mayor conocimiento de sí mismo y madurez.

Desde nuestro gabinete psicológico de Bilbao trabajamos las separaciones matrimoniales bien con terapia individual como de pareja si fuera necesario. En el caso de que haya hijos en la pareja puede resultar muy interesante darles apoyo psicológico para que puedan afrontar de una forma adecuada la reestructuración familiar.