Psicólogos Bilbao diferencia entre celos justificados y celos injustificados en la pareja

22.08.2012

Todos hemos sufrido celos alguna vez. A veces justificados, y otras veces infundados por nuestra misma inseguridad. Aún así, sabemos el dolor y angustia que causa esa sensación de ser traicionado y que nos nubla la razón. En una relación amorosa, si uno de los dos miembros de la pareja sufre de celos, esta puede deteriorarse porque en la mayoría de los casos no hay motivos y sólo se genera tensión.

Generalmente, los celos son la consecuencia de una falta de confianza en uno mismo y también desconfianza hacia la pareja. El inconveniente es que los celos arrastran otras situaciones que van degenerando en un distanciamiento total en la pareja. A veces sentimos celos por una situación dada en la que no hay consecuencias ni intención de dañarnos; luego de eso, podemos aceptar que nos dejamos llevar y la relación aparentemente se normaliza. Aunque hay que tener cuidado, porque los resentimientos escondidos son como una bola de nieve que crece y crece hasta un punto en que no se pueden contener.

Una cosa es ser celoso y otra es tener un arranque de celos. Es lógico sentir celos cuando vemos que alguien invade nuestro espacio y nuestros derechos. Pero cuando esta actitud es generalizada y algo paranoica y nos hace estar alerta ante cualquier amenaza probable, ya se trata de una persona celosa. Esta actitud no es sana en lo absoluto, ya que crea un estado permanente de estrés y angustia que hace que se vea la vida a través de un cristal oscuro y se perciba sólo lo negativo. Y no sólo sufre la persona celosa, sino los que conviven cerca de ella.

La vida en pareja requiere de vivir con cierta individualidad. Cada uno debe tener sus planes, actividades y pasatiempos por separado de su pareja. Esto implica perder de vista a la pareja y una persona celosa no lo puede soportar tan fácilmente. En la vida matrimonial hay buenos momentos y malos momentos y es un proceso largo en el que se van conociendo y van aflorando la personalidad pero también los miedos y las inseguridades.


Lo importante es que ambos en la pareja se vayan conociendo y hagan sentir segura a su pareja. Tienen que conocer sus miedos e identificar cuál es el origen de los celos que se manifiestan. Los celos pueden tener una raíz incluso desconocida para la persona que los sufre. Si la relación matrimonial se ve amenazada por continuos reclamos y arranques de celos sin motivo y no se pueden controlar, será necesario acudir a un experto que les ayude en terapia de pareja.

Se tendrá que tener paciencia y mucho amor para apoyar a la pareja celosa. Los celos son solo una actitud o una manifestación de otra circunstancia que con amor y dedicación se pueden evitar y salvar una relación.

Fuente: nosotros2.com


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