Psicólogos Bilbao, expertos psicólogos en el tratamiento del duelo, explica los puntos principales de este proceso.

08.11.2013

Psicólogos Bilbao, expertos psicólogos en el tratamiento del duelo, explica los puntos principales de este proceso; proceso ql que prácticamente todos los seres humanos adultos tendremos que enfrentarnos.

Cuando perdemos a un ser querido por fallecimiento o por separación debido a otra causa, atravesamos por un duelo. Durante este período difícil y triste experimentamos reacciones tanto psicológicas (ansiedad, tristeza, dificultades de concentración, rabia) como físicas (insomnio, pérdida del apetito, desgano), sociales (las relaciones que debemos reestructurar y los roles familiares que cambian) y en la conducta (retracción, retraimiento).

En el duelo normal existen ciertos procesos básicos que deben darse y que generalmente se van sucediendo unos a otros, aunque no en forma lineal, sino circular, con avances y retrocesos en las etapas.

1- Reconocer la pérdida ya que la reacción inicial es la negación: "No es cierto", "Es solamente un sueño", "Me estás mintiendo". Actualmente se entiende esta primera etapa como los intentos que nuestro cerebro hace para asimilar la noticia.

2- Reaccionar frente a la separación lo que implica experimentar el dolor, sentir, identificar, aceptar y darle alguna forma de expresión a todas las reacciones psicológicas frente a la pérdida (el enojo, la ira, la impotencia, la culpa, etc.).

3- Renunciar a los vínculos previos con la persona perdida y a la concepción del mundo que esto implicaba (por ej: "Siempre vamos a estar juntos", "El va a estar siempre apoyándome).

4- Hacer reajustes para moverse adaptativamente dentro de la nueva realidad sin olvidar la anterior. Debemos revisar y procesar la concepción del mundo, desarrollar una nueva relación con la persona fallecida o pérdida, adoptar nuevas formas de estar en el mundo y formar una nueva identidad a partir de lo que uno fue con la persona que ya no está más y de las nuevas experiencias que se vivirán ya sin ella.

5- Volver a cargar afectivamente nuevas relaciones o personas o actividades, recuperando los intereses, generando otros nuevos y conectándose con los demás.

Durante este largo proceso se producen muchas descargas afectivas, episodios de llanto, de tristeza y a veces rabia contra la vida y una gran actividad del pensamiento. Estas están destinadas a lograr una sana acomodación a un suceso penoso, buscando integrarlo a la vida de esa persona, y así dejarlo libre para seguir adelante de un modo saludable. En psicología se llama a este proceso "elaboración del duelo".


Hay procesos de duelo que, además del dolor y el sufrimiento "normales" y esperados que implican, pueden presentar síntomas asociados con un trastorno depresivo. En esos casos hablamos de "duelos complicados". Los duelos complicados pueden presentar:

1- Problemas en la expresión del duelo (ausencia de duelo - la persona sigue con su vida como si nada hubiera pasado, duelo demorado - la reacción aparece mucho tiempo después y duelo inhibido - solamente se observan leves manifestaciones de este proceso).

2- Extrema rabia o culpa frente a la pérdida.

3- Pensamientos de muerte más que voluntad de vivir, con el sentimiento de que el sobreviviente debería haber muerto con la persona fallecida.



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