Psicólogos Bilbao explica las principales características de la depresión infantil.

09.08.2019

Psicólogos Bilbao explica las principales características de la depresión infantil.

En los niños más mayores que aún no han llegado a la pubertad la depresión afecta a entre un 2 % y un 4 %, cifras que aumentan de forma significativa en la adolescencia hasta alcanzar el 10 %. Este porcentaje sigue creciendo, sobrepasando el 15 %, si se tiene en cuenta aquellos casos de adolescentes que no cumplen con todos los síntomas de una depresión clínica pero sí con muchos de ellos y que, por lo tanto, se ve afectado su día a día.

Al llegar a los 18 años, entre un 20 % y un 25 % de la población habrá padecido un episodio depresivo, del que solamente se habrá diagnosticado un 25 %.

El origen de la depresión en menores es multifactorial. Hay una predisposición genética, que se considera como uno de los factores de riesgo pero hay otros como el entorno familiar y social. Es un conjunto. Los factores de riesgo lo que hacen es aumentar la probabilidad de que un menor sufra depresión, pero puede haber niños con muchísimos factores de riesgo y no sufrirla.

En el caso de la predisposición genética, si un menor tiene un padre o una madre con depresión el riesgo de que padezca un episodio depresivo en la infancia aumenta de dos a cuatro veces e incluso puede que sea “más rebelde” al tratamiento.

La dificultad del diagnóstico de la depresión infantil se debe sobre todo a la falta de madurez emocional, los niños tienen más dificultades para expresarse y para el clínico a veces es complicado hacer una buena entrevista para poder realizar el diagnóstico.

En el caso de los niños pequeños que tienen episodios depresivos, los síntomas son variados. Suelen quejarse de molestias físicas imprecisas, tienen triste expresión facial, escasa comunicación, ánimo irritable, conducta agresiva...
Tienen un sentimiento de culpa excesivo, inapropiado, no disfrutan del juego y también pueden tener pensamientos destructivos. Estos síntomas tienen que ser continuados como mínimo durante dos semanas para que exista un cuadro clínico depresivo.




MÁS EVENTOS »