Psicólogos Bilbao explica las principales etapas de la relación de pareja que culminan en la madurez de la misma.

27.02.2019

Psicólogos Bilbao explica las principales etapas de la relación de pareja que culminan en la madurez de la misma.

Estas son las etapas por las que pasa la relación en su camino hacia la madurez emocional, según el modelo de los psicólogos E. Barder y P. Pearson. Cuando los individuos no son capaces de progresar al unísono a través de los estadios o permanecen demasiado tiempo en uno de ellos surgen algunos de estos ocho conflictos:

1. Simbiosis .

Bienvenidos a la infancia de la relación. Es "estar locamente enamorados". La relación y el otro están idealizados. Uno se percibe incompleto, una media naranja que solo será naranja entera en presencia del amado. Dos son los conflictos que acechan en esta etapa:

1. Somos uno. Es la llamada pareja fusionada, donde se reprime el conflicto y se evita la diferencia. Son fáciles de reconocer, se toquetean mucho y comunican poco, por lo que, vacíos de contenido caen como una nuez hueca: nadie se espera la ruptura de dos que iban juntos a todas partes.
2. Ni contigo ni sin ti. Es la pareja hostil-dependiente, no se toleran las diferencias, lo que activa constantemente el conflicto. Conviven a diario con la amargura y el reproche, que puede escalar y convertirse en violencia. Los reconocerá porque son capaces de ver el impacto que el otro tiene ellos, pero no, el impacto que ellos tienen en su pareja.

2. Etapa de diferenciación.

Ha llegado el momento de "bajar al otro del pedestal" como los adolescentes derriban el mito de los padres perfectos. Aumentan las expectativas y con ellas la desilusión de que el amado va a estar ahí siempre para satisfacer sus necesidades. Comienzan a necesitar más espacio vital propio. Dos son los conflictos:

1. No me traiciones. Uno sigue en la fase de idealización del otro y "apaga" sus necesidades para que todo siga igual mientras que el compañero ha empezado a pensar en los desacuerdos, pero le cuesta verbalizar lo que está sucediendo.
2. Yo cambiaré, si tú cambias. Los dos se están diferenciando y poniendo encima de la mesa sus desacuerdos. Buscan el cambio del otro para provocar su propio cambio.

3. Etapa de individuación.

Supone pasar tiempo lejos del otro. Corresponde a la juventud. No se busca tanto la armonía relacional como el estar centrados en lo que uno tiene que hacer. Pueden surgir las luchas de poder. Los conflictos son:

1. No me dejes/déjame solo. Uno de los compañeros sigue en la fase de enamoramiento y el otro está buscando su lugar en el mundo. El primero se siente abandonado y, erróneamente, intenta intensificar la fusión con el compañero que responde alejándose más todavía.
2. Quiero ser yo. Ambos están pensando en sus respectivas vidas individuales y decidiendo qué hacer si seguir juntos o separarse. La relación se vacía de afecto porque la energía está puesta en el autodesarrollo y la vida en común es secundaria.

4. Etapa de acercamiento.

Es la madurez de la relación. Después de haber definido la propia identidad se vuelve a mirar a la relación para encontrar sustento emocional. Aparece el "nosotros" pero que no pierde de vista el "yo" o el "tú". Los compañeros se complementan. Las crisis son:

1. Un pie dentro, un pie fuera. Uno de los compañeros sigue en la fase de individuación, todavía temeroso de ponerse a sí mismo en un segundo plano para apoyar la relación. El otro vuelve su mirada hacia la pareja sin sentir vulnerada su autonomía.
2. Dificultades externas. Ambos compañeros se encuentran en fase de acercamiento y cuidan su relación. Los estresores vienen usualmente de fuentes externas como el trabajo o un pariente enfermo.

La relación de pareja se enfrenta en su desarrollo a un proceso de acercamientos y alejamientos sucesivos y al dilema entre la dependencia y la autonomía. Integrar altruismo y autoestima en la vida común, junto con la libertad sexual y afectiva adquiridas hoy, requiere una educación sentimental intensiva que enseñe a disfrutar y respetar a la vez.

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