Psicólogos Bilbao explica los principales tratamientos para la depresión.

11.08.2017

Psicólogos Bilbao explica los principales tratamientos para la depresión.

Además el tratamiento farmacológico para la depresión, la terapia psicológica que más se ha estudiado y ha demostrado su eficacia es la terapia cognitivo conductual clásica de Beck y de Ellis. Pero existen otros tratamientos dentro de la misma línea cognitivo conductual que también han demostrado también su eficacia y tratan otros aspectos o son más simples. En concreto, la activación conductual, la terapia de autocontrol de Rhem, la terapia de resolución de problemas, la terapia interpersonal.

Tratamientos farmacológicos.

Se han empleado distintos fármacos antidepresivos: los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO), los tricíclicos, y los antidepresivos y los más modernos que actúan aumentando la disponibilidad de los principales neurotransmisores que intervienen en la depresión.

Respecto a la pregunta de si es o no necesaria la psicoterapia cuando se está en tratamiento farmacológico, hay que tener en cuentea que nuestros neurotransmisores están al servicio de nuestra conducta. Cambian si nos cabreamos, si nos relajamos, si hacemos el amor, etc. Por ejemplo, incluso si estamos relajados y nos enfadamos mucho y empezamos a pegar a alguien, nuestros neurotransmisores cambiarán; aunque la relajación en la que estábamos fuera producido por una medicación. Por eso, en los casos en que haga falta el tratamiento de la depresión con medicación, hay que ayudar a la medicación con nuestra conducta. Por otra parte, en el caso de una depresión causada por las circunstancias, si no cambia nuestra conducta, tendremos que estar tomando medicación toda la vida y, si nos empeñamos, conseguiremos poner los neurotransmisores de forma que nos permitan hacer lo que deseamos.

Tratamientos cognitivo conductuales

El hombre procesa información del medio antes de emitir una respuesta, clasifica, evalúa y asigna significado al estímulo que recibe en función de su conjunto de experiencias que tiene almacenadas en su memoria, provenientes sus experiencias anteriores de interacción con el medio y de sus creencias, suposiciones, actitudes, visiones del mundo y autovaloraciones.

La terapia cognitiva afirma que en los trastornos emocionales surgen de los pensamientos irracionales. Si se analizan los pensamientos que están detrás de un comportamiento y se le hace lógico y racional, el problema psicológico se solucionará. Existe una distorsión sistemática en el procesamiento de la información, de este modo la perturbación emocional depende del potencial de los individuos para percibir negativamente el ambiente y los acontecimientos que les rodean.

Los objetivos a conseguir durante la terapia cognitivo conductual son:

Aprender a evaluar las situaciones relevantes de forma lógica y realista.
La depresión hace que restrinjamos nuestra atención y no tengamos presentes más que los aspectos negativos de la situación. por eso la terapia cognitivo conductual propone un cambio para tener en cuenta a todos los datos relevantes en esas situaciones.
Aprender a formular explicaciones alternativas lógicas y racionales para poder obtener un resultado adaptativo en las interacciones sociales.
Cambiar los pensamientos, de forma que cuando se detecta un pensamiento automático irracional se cambie por el pensamiento racional y lógico que se ha elaborado. Esta parte de la terapia cognitivo conductual clásica no es compartida por la terapia de aceptación y compromiso, que trata de cambiar la función del pensamiento, es decir, la reacción que tenemos al pensarlo y no trata de modificar el contenido, es decir, si es lógico y racional o si refleja o no la realidad.
Por último, y de forma importante, propone poner a prueba los pensamientos racionales llevando a cabo experimentos conductuales que proporcionen oportunidades para comprobar que llevan a un comportamiento más adaptativo en la interacción con otras personas y en la resolución de problemas.




MÁS EVENTOS »