Psicólogos Bilbao, psicólogos especializados en duelo, ofrece algunos principios sobre la muerte de los niños.

05.01.2018

Psicólogos Bilbao, psicólogos especializados en duelo, ofrece algunos principios sobre la muerte de los niños.

Desafortunadamente la muerte no sigue un orden cronológico y es “caprichosa”. Dentro esos “caprichos” también están los niños.

Algunos principios asistenciales sobre la muerte de los niños, pasamos a describirlos a continuación:


1. Los niños con enfermedades graves a menudo creen que pueden morir. En las enfermedades terminales, acaban teniendo una cierta noción de su muerte.

2. En la fantasía, sin enfermedad o enfermedad importante alguna, es bastante frecuente que, en algunos momentos de su desarrollo, el niño crea que se va a morir.

3. A medio plazo, los esfuerzos de los padres y de los hermanos por ocultar que el niño tiene una enfermedad terminal suelen ser fallidos. A menudo, crean más problemas de los que resuelven.

4. Hay que proporcionar una línea de comunicación abierta a los niños mayores y, sobre todo, a los adolescentes: a nivel profesional, ese papel pueden jugarlo un médico o enfermera del equipo asistencial o el propio pediatra; a nivel de casa, un familiar, un allegado….

5. Los niños suelen estar menos ansiosos cuando se les atiende en casa que cuando se les cuida en el hospital. A nivel biológico, psicológico y social, su evolución a medio plazo es mejor.

6. Sin embargo, en ocasiones, pro la complejidad de la enfermedad o por el desbordamiento de las capacidades de contención de la familia y allegados, pueden ser necesarios ingresos en servicios hospitalarios y hospitales de cuidados paliativos.

7. En cualquier caso, es importante, proporcionar visitas regulares, previamente establecidas, en estas situaciones. En el caso de los hospitales, éstas suelen estar ya incluidas en la rutina de la institución. En la atención primaria, el médico de familia y / o el pediatra deben asegurar esa proximidad y continuidad de los cuidados.

8. Es muy importante facilitar la comunicación entre los equipos hospitalarios y de los de atención primaria y entre los médicos de familia o generalistas y los pediatras de atención primaria.

9. Tanto los padres como los hermanos, abuelos están sujetos a importantes riesgos de descompensación psicológica cuando un niño muere: los niños que sobreviven necesitan información, explicaciones y contención emocional.

10. Si la situación no está muy alterada o el cuerpo muy desfigurado, conviene ayudar fuera a que, tanto los hermanos como los padres, puedan ver el cuerpo y asistir al funeral.

11. Es necesario formar a los profesionales sanitarios de todos los niveles en las tareas de comunicación y relación con familiares y niños que se enfrentan a la muerte. Hay razones de tipo humano, asistencial y gerencial bien documentadas para ello.


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