Psicólogos Bilbao, psicólogos especializados en el tratamiento de conflictos emocionales, explica en qué consisten las Flores de Bach.

23.11.2015

Psicólogos Bilbao, psicólogos especializados en el tratamiento de conflictos emocionales, explica en qué consisten las Flores de Bach.

Psicólogos Bilbao es un gabinete psicológico que utiliza las Flores de Bach en sus tratamientos terapéuticos con gran eficacia. La toma de Flores de Bach permite a la persona conocerse en toda su diversidad personal; las Flores de Bach son de gran ayuda en el proceso de tomar consciencia de nosotros mismos.

Si te reconoces en alguno o muchos de los siguientes comportamientos, formas de pensar o de sentir, las Flores de Bach están especialmente indicadas para tí:


- Ocultas emociones tortuosas y problemas tras una máscara de alegría y despreocupación.

- Tienes tendencia a las adicciones, trabajo, asumir riesgos, comida y compras, como mecanismo de escape a su tormento.

- Tiens miedo a lo sobrenatural y a la muerte.

- Padeces de agorafobia o claustrofobia.

- Criticas y juzgas sin sensibilidad las ideas diferentes.

- Te cuesta decir no. Reaccionas exageradamente a los deseos de los demás, buscando complacerlos.

- Sacrificas tus propias necesidades para quedar bien. Te prestas al dominio y el abuso de otros.

- Cambias de opinión. Eres indeciso.

- Tienes miedo a perder el control de tus actos, a cometer acciones terribles y a enloquecer.

- Repites errores porque no reflexionas sobre ellos ni aprendes de tus experiencias. Reincides.

- Sobreproteges a tus seres queridos. Esperas la devoción de los que sobreproteges y si no la obtienes te sientes mal.

- Eres una persona soñadora que se evade de la realidad, del aquí y el ahora. Prestas poca atención a lo que sucede a su alrededor. Vives en un mundo de fantasía, como un mecanismo de escape a tu infelicidad.

- Piensas con pesimismo. Careces de alegría y esperanza.

- Sufres por celos, desconfianza, envidia, odio y rencor.

- Padeces de agotamiento mental por hastío. Fatiga mental.

- Tienes falta de confianza en ti mismo.

- Agotamiento total, físico y/o mental.

- Estás deseperado por sentimientos de culpa y autorreproche.

- Pesadillas.

- Eres indeciso; aún decidiendo siempre dudas sobre lo que decidiste.

- Rumias sin descanso ideas y diálogos internos repetitivos y obsesivos.

- Vives a falta de metas. Estás descontento por desconocer la propia misión en la vida.



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