Psicólogos Bilbao, terapeutas especializados en terapia de adulto, comenta unos breves pero importantes reflexiones sobre la adicción al sexo.

19.04.2018

Psicólogos Bilbao, terapeutas especializados en terapia de adulto, comenta unos breves pero importantes reflexiones sobre la adicción al sexo.

La crisis de la mediana edad, problemas en el trabajo, estrés o traumas infantiles, dolor o falta de autoestima son algunas de las causas de la adicción al sexo. La adicción al sexo está catalogada como una de las adicciones más complejas por su omnipresencia, la víctima encuentra el sexo en la calle, en la publicidad, en Internet y en los propios impulsos biológicos. En otras palabras, es imposible escapar de él.

El adicto al sexo se define por su comportamiento, el cual es fruto de sus deseos. De forma general, la persona adicta al sexo mantiene una actividad sexual excesiva, habitualmente promiscua e incontrolada. Además, suele presentar las siguientes características:

- Problemas de control de impulsos, falta de concentración, etcétera. La satisfacción sólo la obtienen en el momento, sintiéndose posteriormente culpables por haber mantenido la relación.
- Persistente en su conducta a pesar de las consecuencias negativas.
- Tienen pensamientos sobre temas sexuales casi de forma constante y de manera intrusiva.
- No es capaz de controlar su impulso sexual.
- Promiscuo, su conducta sexual es ocultada mediante engaños, mentiras.
- Frecuentemente recurre a la masturbación, encuentros con desconocidos, cibersexo, pornografía, prostitución…
- El tiempo dedicado a la búsqueda de sexo le puede llevar al aislamiento, además de traerle problemas económicos y familiares.
- Baja autoestima.
- Presenta malestar similar al síndrome de abstinencia cuando no consigue mantener relaciones sexuales.

Además, el sexo está cargado de simbolismo. De lo que fue en un principio un mero instinto destinado a la procreación hemos creado algo de naturaleza diferente; lo hemos disfrazado creando un fetiche, un instrumento estético de seducción y de poder que nos obsesiona.

Otro punto, muy presente en la sociedad actual, es Internet. De hecho, algunas personas sólo materializan su adicción en el consumo obsesivo de contenidos pornográficos de la red. El control de los contenidos online es muy difícil.

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