Psicólogos Bilbao; gabiente psicológico especializado en duelo, comparte ocho consejos para facilitar el proceso de separación de los progenitores.

20.07.2020

Psicólogos Bilbao; gabiente psicológico especializado en duelo, comparte ocho consejos para facilitar el proceso de separación de los progenitores.

A la hora de establecer la nueva dinámica que surge tras la separación, es crucial velar por los intereses de los niños en la medida de lo posible. Por ello se debe intentar:


• Que el niño disponga de un espacio propio y estable tanto en su casa como en la nueva casa del progenitor que se ha marchado.

• Mantener los amigos y las rutinas diarias (mismo colegio, horarios, actividades, etc.).
En cuanto a las características de las relaciones que se establecen después de la separación, las recomendaciones principales son:

• Cuando la separación no es amistosa, se puede acudir a un servicio de mediación familiar o a los tribunales de justicia. Aunque en la medida de lo posible hay que procurar judicializar lo mínimo la vida del niño. En demasiadas ocasiones, los hijos se utilizan como un elemento de chantaje emocional que puede terminar en largas y estresantes peritaciones y en la asistencia a juicios. Todo esto son elementos perturbadores poco adecuados para el desarrollo afectivo y emocional del niño.

• No manifestar los desacuerdos de pareja delante del niño. Es preferible que las decisiones estén consensuadas por ambos progenitores (castigos, tiempo de TV, lo que se le compra, etc.)

• No predisponer en contra del otro progenitor y, en la medida de lo posible, transmitir ideas positivas del mismo, sin mentir. Incluso en las ocasiones en las que existan elementos negativos, siempre es posible encontrar algo positivo que se le puede recordar al niño. Y poco a poco, según la edad y capacidad de comprensión, se le irá informando también de la parte negativa.

• El niño no debe ser un informante de todo lo que pasa en la casa del otro progenitor. Estas conductas, que en ocasiones se favorecen y premian por alguno de los padres, son desafortunadas. Cuando el niño cuente algo que corresponde al ámbito privado del otro domicilio se le debe indicar la inadecuación de su comportamiento, o restar importancia.

• En ocasiones se intenta compensar el estrés que produce la separación en el niño con regalos y concesiones que en otras circunstancias no se realizarían. Hay que evitar ese exceso de permisividad y actuar siempre de común acuerdo con el otro progenitor. Esto evita entrar en el juego afectivo del niño (“mamá / papá sí me lo compra y tú no me lo compras porque me quieres menos”).

• No cuestionar las decisiones del otro cónyuge delante del niño ni las nuevas parejas que pudiera tener: “si mamá/papá ha decidido llevarte de vacaciones a tal sitio, está bien hecho”, “si el novio/novia de papá/mamá te ha puesto ese castigo, me parece bien”. Los desacuerdos deben hablarse entre adultos sin estar el niño presente.

MÁS EVENTOS »