Psicólogos Bilbao; gabiente psicológico especializado en la mejora de la autoestima de sus pacientes, explica dos formas para relacionarnos con nuestros miedos.

27.10.2019

Psicólogos Bilbao; gabiente psicológico especializado en la mejora de la autoestima de sus pacientes, explica dos formas para relacionarnos con nuestros miedos.

1. Escuchar y conectar con el miedo.

Uno de los caminos para aprender a relacionarte con el miedo es aprendiendo a escuchar su mensaje. Cuando sientas temor, no intentes deshacerte automáticamente de él. No es una sensación placentera, pero aparece siempre que está presente un riesgo o un peligro. La tarea a realizar, entonces, es la de delimitar el miedo. Esto es, especificar la fuente de ese temor. El miedo se experimenta como una sensación global, pero la mayoría de las veces está basado en un riesgo o peligro puntual. Muchas veces no es fácil identificar esa fuente de temor.

Escuchar al miedo es una forma de encontrar las pistas que nos remiten a ese origen del mismo. ¿A qué temes en realidad cuando sientes miedo? ¿Cuál es el peligro o el riesgo que adviertes? Cuando logras responder a esas preguntas, disminuye el miedo. Lo que sigue es evaluar ese peligro o riesgo potencial y buscar los caminos para impedir que te genere algún daño, hasta donde sea posible.

2. Hacerlo con miedo, pero hacerlo.

Un error muy común es esperar a no tener ningún asomo de miedo para hacer algo que deseas: probablemente jamás lo harás. Si ya sabes qué temes exactamente y tienes una idea de cómo puedes minimizar el riesgo o manejar sus efectos, estás listo para actuar. Todo lo anterior no hace que el miedo se diluya por completo. Simplemente, te prepara para pasar a la acción.

Muchas de las decisiones que tomamos o de las actuaciones que emprendemos tienen un componente de miedo. ¿Quién no ha sentido temor de ser rechazado por la persona que ama? ¿Quién no ha experimentado nerviosismo ante una entrevista de trabajo definitiva, o ante el inicio del viaje de sus sueños, o frente a un examen médico de importancia? Ahí está siempre el miedo, pero también ahí debe reclamar su lugar la convicción y el compromiso.

Una buena manera de relacionarte con el miedo es aprender a aceptarlo como compañero. No se va a ir. Tampoco está ahí para entorpecer tus planes. Si aprendes a darle un lugar, te ayudará a ser más prudente y a tomar mejores decisiones. Lo que no puedes permitir es que él tome el control. Ese lo tienes tú y no debes cederlo.


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