Psicólogos Bilbao; psicólogos terapeutas especialistas en el tratamiento de la ansiedad, señala cuatro aspectos que producen que la gente se aleje de nosotros.

25.01.2019


Psicólogos Bilbao; psicólogos terapeutas especialistas en el tratamiento de la ansiedad, señala cuatro aspectos que producen que la gente se aleje de nosotros.

Son los siguientes:


1. Tomarse las cosas como algo personal.

Situaciones como cuando un jefe reconoce el logro de un compañero y no el nuestro pueden herir nuestros sentimientos, pero hay que aprender a relativizar estas 'pequeñas puñaladas al ego' y a no autocuestionar nuestra valía ni infravalorarnos.

Para afrontarlo hay que ser capaces de pensar que no somos los mejores en todo. Solo así lograremos quitarnos un gran peso de encima. Debemos intentar no llevarnos todo al terreno de lo personal porque no somos el ombligo del mundo. Debemos intentar tener el control sobre nuestras emociones y no sobrerreaccionar frente a los acontecimientos cotidianos.

2. Ser celoso.

'El monstruo de ojos verdes' tampoco ayuda a crear un círculo sano de amistades. En el ámbito social muchas veces los celos se entienden como una muestra de que los demás nos importan, sin embargo, solo hallaremos en ellos frustración y malestar. Generan sentimientos de envidia, obsesión o control que de manera inconsciente e involuntaria se manifiestan y proyectan a los demás, lo que puede hacer que huyan de nosotros.

Para combatirlos tenemos que aprender a valorar nuestras fortalezas y virtudes, así como las cosas buenas que nos suceden. Hay que evitar compararse con los demás.

3. Necesitar constantes halagos.

La expresión 'a quién le amarga un dulce' es aplicable a cualquier halago o lisonja que recibimos de los que nos rodean. Pero cuidado porque, si nuestra autoestima depende de la validación constante por parte de los demás, se volverá en nuestra contra. Ser adicto a los cumplidos, también puede enturbiar sus amistades.

Saber querernos a nosotros mismos es la clave. Esto tampoco quiere decir que debamos volvernos vanidosos o egocéntricos, solo que seamos conscientes de que la forma en la que nos ven los demás tan solo es una muestra de realidad que no siempre es acertada.

4. No aceptar críticas constructivas.

A nadie le satisface que le resalten los fallos, pero de vez en cuando no está de más que nos los recuerden. Sin embargo, no debemos confundirlo con la actitud de aquellas personas que solo ven lo malo, puesto que esto puede resultar negativo para el crecimiento personal.

Si no aprendemos a aceptar los comentarios negativos, nunca intentaremos superar y eliminar nuestros handicaps. También hace hincapié en tener una buena comunicación con los demás, puesto que son los buenos amigos quienes nos ayudan a tener una visión más objetiva de nuestro comportamiento y nos motivan a mejorarlo.



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